Separación de bienes con hijos: pros y contras

Cuando una pareja va a contraer matrimonio, la separación de bienes es una de las opciones de régimen económico disponibles para organizar cómo afectará dicha unión matrimonial al patrimonio de cada cónyuge.

Como expondremos con más detalle a continuación, la separación de bienes desvincula el matrimonio de la necesidad de compartir o poseer los bienes en pareja, de forma que facilita la distribución económica en caso de divorcio.

Sin embargo, en el caso de haber hijos en común en la pareja si se produjera una separación, este régimen puede verse afectado. Por eso, vamos a analizar cuáles son las ventajas y desventajas de la separación de bienes cuando hay hijos en la pareja.

La separación de bienes: uno de los regímenes económico-matrimoniales

Para comenzar, es fundamental tener claro qué es exactamente la separación de bienes y lo que implica para ambos cónyuges.

Esta es una de las opciones disponibles en la legalidad española a la hora de organizar económicamente un matrimonio. Además de este, existen otros 2 regímenes: el régimen de gananciales, en el que se establece que los bienes del matrimonio pasan a ser comunes, es decir, bienes y deudas son propiedad de ambos cónyuges. En segundo lugar, aparece el régimen de participación, que en caso de divorcio permite a los cónyuges participar de deudas e ingresos del otro, sin necesidad de haber establecido un patrimonio común.

Frente a estas 2 opciones, la separación de bienes se caracteriza por prevenir futuros desencuentros matrimoniales ofreciendo la máxima independencia económica a cada uno de los cónyuges. Por tanto, ambos conservan su patrimonio por separado durante los años de matrimonio, manteniendo la autonomía financiera previa a dicha unión y durante la misma.

En qué consiste exactamente la separación de bienes

Ahora que ya hemos definido la base y objetivo de la separación de bienes, independientemente de si hay hijos o no, podemos encontrar algunas características clave que la describen a nivel jurídico y civil:

  1. El patrimonio personal de cada cónyuge sigue siendo privado, independientemente de los bienes que se adquieran anterior o posteriormente al matrimonio. Esto implica, por ejemplo, la disposición del capital sin necesidad de consentimiento mutuo, con la excepción de la disposición de la vivienda común, para cuya venta es necesario llegar a un acuerdo y autorización judicial.
  2. Ambos cónyuges se harán cargo económicamente de las cargas familiares (gastos o deudas generados en el patrimonio familiar) de manera proporcional a sus propios bienes o patrimonios. Esta obligación también se extiende a las responsabilidades económicas respecto a las necesidades de los hijos del matrimonio, de obligatoria cobertura.
  3. La separación de bienes está diseñada para proteger el capital de los cónyuges de importantes pérdidas que se podrían dar en un divorcio en régimen de gananciales. Esto hace que sea una opción muy frecuente entre cónyuges que poseen grandes capitales.
  4. Aunque se mantiene la independencia económica, se pueden adquirir bienes comunes. En este caso se abren distintas posibilidades para liquidarlos, que van desde mantener la copropiedad hasta la adjudicación a uno de los cónyuges o la venta.
  5. A la hora de gestionar un divorcio, la separación de bienes se caracteriza por ser la opción más sencilla en la extinción del régimen económico matrimonial, pues no hay que distribuir un patrimonio en común.

Sin embargo, una de las cosas que más puede influir y modificar la liquidación de la separación de bienes es la presencia de hijos en común, ya que éstos implican una serie de obligaciones y responsabilidades económicas para sus padres.

Separación de bienes con hijos en común: Las ventajas

En función de cómo lo gestione cada pareja, la separación de bienes con hijos en común puede ser más o menos conveniente pero, en cualquier caso, se debe hacer poniendo el foco en el bienestar de los hijos y tratando de llegar a acuerdos amistosos.

  • Las cargas familiares derivadas de los hijos en común se abonarán por los cónyuges de forma proporcional a su patrimonio.
  • Si uno de los cónyuges ha dejado a un lado su actividad laboral para dedicarse al cuidado de los hijos, podrá exigir una pensión compensatoria. Esta, está regulada y diseñada de manera particular en el Código Civil para los casos de divorcio son separación de bienes.

Sin embargo, la separación de bienes con hijos también puede suponer algunas desventajas. De hecho, lo que para uno de los cónyuges pueda ser una ventaja derivada de este régimen en el divorcio, puede perjudicar al otro.

Desventajas de la separación de bienes con hijos

En el caso de tener que liquidar una separación de bienes en matrimonios con hijos, las desventajas más frecuentes que pueden darse son:

  • La independencia en el uso del capital puede generar hostilidad a la hora de dedicar gastos por ambas partes a cubrir las cargas familiares de los hijos.
  • El cónyuge con menor patrimonio puede salir perjudicado, ya que no se exige la solidaridad en los gastos, aún realizándose un pago proporcional.
  • El cónyuge con más capital puede verse perjudicado en caso de que su pareja sea quien se haya dedicado exclusivamente al cuidado de los hijos y el trabajo en el hogar.

En cualquier caso, cada matrimonio y cada situación es particular, por lo que no se puede prever con qué medidas acabará la separación de bienes y, desde luego, para obtener información adaptada es fundamental acudir a un abogado de familia experto en divorcios.

En Bufete de Damas, nuestros abogados de divorcios en Málaga especializados en separación de bienes realizan el estudio detallado, escucha activa y propuesta más beneficiosa para los intereses de nuestros clientes y menores a cargo, siempre velando por la actuación legal más adaptada en cada caso de separación de bienes con hijos.