Guía completa sobre la reclamación de cantidad
La reclamación de cantidad es un procedimiento legal que tiene como objetivo fundamental exigir el pago de una deuda a una persona o entidad. Esta herramienta es esencial para recuperar el dinero que legítimamente te corresponde, ya sea por el impago de facturas, salarios o el incumplimiento de un contrato. Para que la reclamación sea viable, es imprescindible que la deuda sea líquida, es decir, que su cuantía esté perfectamente definida en términos monetarios sin necesidad de valoraciones posteriores. Además, la deuda debe estar vencida y contar con el derecho inmediato de exigir su pago.
Consideraciones previas a la reclamación de cantidad
Antes de acudir a los tribunales, la opción más recomendable es agotar las vías amistosas e intentar llegar a un acuerdo extrajudicial con la parte deudora. Si el deudor se niega a satisfacer el pago de forma voluntaria, la vía judicial será el único camino para que un juez le obligue a hacerlo.
En esta fase inicial es vital reunir toda la documentación que acredite la existencia de la obligación de pago, como recibos, facturas o contratos.
Vías judiciales para reclamar una deuda
Cuando las negociaciones no dan resultado, la Ley de Enjuiciamiento Civil ofrece distintos procedimientos judiciales para tramitar la reclamación dependiendo del importe y la naturaleza de la deuda:
- Proceso monitorio: Es el procedimiento más ágil, rápido y sencillo. Se utiliza exclusivamente para exigir el pago de deudas documentadas, líquidas, vencidas y exigibles. Si el demandado no responde ni se opone en un plazo determinado, el tribunal dicta un auto que permite el embargo directo de bienes sin necesidad de celebrar un juicio completo.
- Juicio verbal: Procedimiento más rápido y menos formal destinado a reclamaciones de menor importe. Dependiendo del criterio normativo aplicado a la cuantía, se utiliza para cantidades inferiores a 6.000 euros o hasta 15.000 euros.
- Juicio ordinario: Es un proceso más complejo que requiere la presentación de una demanda formal y la celebración de práctica de pruebas ante el juez. Se reserva para reclamaciones que superan los 6.000 euros o los 15.000 euros, o para aquellos casos en los que la cuantía no se puede determinar previamente.
- Proceso cambiario: Es la vía específica habilitada para reclamar aquellas deudas que estén debidamente documentadas mediante un pagaré, un cheque o una letra de cambio que hayan resultado impagados.
Plazos de prescripción
El derecho a reclamar una deuda no es indefinido. Según establece el artículo 1964 del Código Civil, el plazo general de prescripción para las acciones personales es de cinco años a contar desde que la obligación de pago es exigible.
- Las deudas de naturaleza hipotecaria prescriben a los 20 años.
- Las deudas contraídas con la Agencia Tributaria o la Seguridad Social prescriben a los 4 años.
- Los impagos derivados de contratos de suministros básicos, como agua, electricidad o telefonía, prescriben a los 3 años.
- Las reclamaciones extracontractuales basadas en el artículo 1902 del Código Civil tienen un plazo de prescripción de 1 año.
- Las reclamaciones de cantidad en el ámbito laboral para exigir salarios o remuneraciones adeudadas prescriben en el plazo de 1 año.
- Las deudas generadas por el impago de un alquiler o de la pensión de alimentos prescriben a los 5 años.
Es importante destacar que el plazo de prescripción se puede reiniciar desde cero si se realiza una acción que lo interrumpa, como enviar una carta de reclamación al deudor o si este reconoce la existencia de la deuda.
La reclamación en el ámbito laboral
En el entorno del trabajo, los empleados pueden enfrentarse a situaciones en las que la empresa no abona las nóminas a tiempo o no paga el finiquito correspondiente tras finalizar la relación laboral. En estos casos, el trabajador debe iniciar el procedimiento presentando una papeleta de conciliación ante el Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación (SMAC). Este es un paso previo y obligatorio cuyo fin es buscar un acuerdo con la empresa antes de acudir a la vía judicial. Si este intento de conciliación fracasa, el empleado deberá interponer la demanda ante el Juzgado de lo Social.
Costas y ejecución de la sentencia
Si el proceso judicial resulta exitoso para el demandante, el abogado podrá solicitar que se condene en costas al deudor, lo que incluye los honorarios de los profesionales legales intervinientes, siempre que la cantidad reclamada supere los 2.000 euros. Además, el condenado deberá hacer frente al pago de los intereses de demora y los intereses procesales generados.
Si tras dictarse la sentencia condenatoria el deudor continúa sin cumplir su obligación de pago, el acreedor podrá solicitar el inicio de un proceso ejecutivo, el cual permite el embargo del patrimonio y la posterior subasta de sus bienes para satisfacer la deuda.
Sabemos que recuperar el dinero que legítimamente te corresponde puede resultar un trámite complejo. Si te encuentras ante un impago en tu puesto de trabajo y necesitas defender tus derechos salariales, no dejes que transcurra el plazo legal de prescripción y asesórate hoy mismo con un abogado laboral en Málaga en Bufete de Damas.
