Escisión de sociedades

Qué es la escisión de sociedades, tipos y para qué se utiliza

4 min de lectura
4.6
(12)

El crecimiento y la evolución de un negocio traen consigo nuevos retos organizativos y patrimoniales. Cuando una empresa alcanza cierto volumen o diversifica sus líneas comerciales, mantener todas las operaciones bajo una misma estructura puede resultar ineficiente o suponer un riesgo innecesario.

En este contexto, conocer las diferentes herramientas de reestructuración corporativa resulta vital para garantizar la viabilidad y la rentabilidad a largo plazo. Una de las figuras legales más útiles para llevar a cabo esta reorganización es precisamente la escisión societaria. A lo largo de este artículo, analizaremos en detalle en qué consiste, qué tipos existen y cuáles son los pasos obligatorios para ejecutarla con éxito.

¿Qué es una escisión de sociedades?

La escisión de sociedades es una modificación estructural, jurídica y económica, mediante la cual una empresa decide dividir la totalidad o una parte de su patrimonio, activo y pasivo. Estas fracciones resultantes se traspasan en bloque por sucesión universal a otras sociedades, que pueden ser de nueva creación o entidades ya preexistentes.
A diferencia de una fusión, que concentra fuerzas económicas, la escisión es un proceso de disgregación que permite reorganizar el negocio para que cada bloque patrimonial funcione de forma autónoma.

A medida que las empresas crecen y evolucionan, a menudo necesitan adaptar su estructura organizativa. Este tipo de reestructuración societaria se utiliza por diversos motivos estratégicos, como la necesidad de proteger activos separándolos del riesgo empresarial, descentralizar ramas de actividad para mejorar la eficiencia o solucionar posibles conflictos y bloqueos entre los socios fundadores.

Actualmente, el régimen legal básico que regula esta operación en España se encuentra en el Real Decreto-ley 5/2023, de 28 de junio. Asimismo, desde el punto de vista tributario, el proceso se enmarca dentro de la Ley 27/2014 del Impuesto sobre Sociedades.

Tipos de escisión de empresas

Dependiendo de cómo se estructure la división patrimonial y qué ocurra con la empresa originaria, la ley distingue tres modalidades principales.

Escisión total

La sociedad original desaparece y se extingue por completo, aunque no entra en fase de liquidación. Todo su patrimonio se divide en distintos bloques que son absorbidos por otras sociedades beneficiarias. A cambio de esta transmisión, los socios de la empresa extinguida reciben acciones o participaciones de las nuevas sociedades en proporción a la cuota que tenían inicialmente.

Escisión parcial

La sociedad originaria no se extingue, sino que separa una o varias partes de su patrimonio para traspasarlas a otra u otras entidades. Para que esta modalidad sea válida, el bloque patrimonial transmitido debe conformar necesariamente una unidad económica independiente o rama de actividad. Los socios reciben participaciones de las empresas beneficiarias, mientras que la sociedad original efectúa la correspondiente reducción de capital.

Segregación

Comparte similitudes con la escisión parcial, ya que se traspasa una unidad económica independiente en bloque. La gran diferencia radica en que las acciones de la empresa beneficiaria no recaen en los socios, sino que es la propia sociedad original quien las recibe, convirtiendo a la entidad receptora en su filial.

Trámites y documentación necesaria

Llevar a cabo la escisión de las sociedades es un proceso técnico que exige la preparación rigurosa de varios documentos obligatorios para garantizar la transparencia y la protección de los acreedores:

  • Proyecto de escisión: Documento redactado por los administradores que detalla los motivos económicos, el tipo de canje de las acciones, los estatutos de las sociedades resultantes y las consecuencias para el empleo. Este proyecto tiene una validez temporal de seis meses.
  • Informe de los administradores: Texto en el que el órgano de administración explica y justifica los aspectos jurídicos y económicos del proyecto. Este informe debe contar con una sección orientada a los socios y otra orientada a los trabajadores.
  • Balance de escisión: Las sociedades intervinientes deben aprobar un balance que no tenga una antigüedad superior a seis meses desde el cierre del último ejercicio. En el caso de empresas obligadas a auditarse, este balance también deberá contar con su respectivo informe de auditoría.
  • Informe de experto independiente: Es un trámite obligatorio si en la operación participan sociedades anónimas o comanditarias por acciones. El experto, designado por el Registro Mercantil, se encarga de valorar el patrimonio no dinerario aportado.
  • Aprobación y registro: La operación debe ser aprobada en Junta General por los socios. Posteriormente, los acuerdos se publican en el Boletín Oficial del Registro Mercantil (BORME), se elevan a escritura pública ante notario y se inscriben en el Registro Mercantil correspondiente.

Cabe destacar que la normativa permite una simplificación de los requisitos (eximiendo de los informes y del balance) si la escisión se realiza mediante la constitución de nuevas sociedades y el reparto de acciones a los socios se hace de forma exactamente proporcional.

Afrontar un proceso de reestructuración exige una planificación legal exhaustiva. En Bufete de Damas contamos con amplia experiencia, asegurando que cada fase se cumpla con las máximas garantías. Si quieres proteger el patrimonio de tu empresa y necesitas asesoramiento personalizado, contacta hoy mismo con tu abogado de derecho mercantil en Málaga.

¿De cuánta utilidad te ha parecido este contenido?

¡Haz click para puntuarlo!

Promedio de puntuación 4.6 / 5. Recuento de votos: 12

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.


Compartir este artículo: