tiempos en un divorcio

Los plazos de un divorcio y su duración

En España, el divorcio implica la disolución total del matrimonio. Tal y como recoge la RAE, el acto de divorciar por parte de un juez competente consiste en “disolver o separar, por sentencia, el matrimonio, con cese efectivo de la convivencia conyugal”. Por otro lado, en su tercera acepción y dicho de la persona que lo demanda, divorciarse consiste precisamente en obtener esa sentencia legal.

En este sentido nos encontramos ante un concepto relativamente sencillo y ampliamente presente y común en la sociedad. Sin embargo, el desarrollo de un divorcio es un procedimiento recogido en el Código Civil que implica, como era de esperar, una reglamentación interna y cumplir una serie de requisitos para hacerse efectivo.

Al fin y al cabo, se ha de pasar por una serie de pasos que hacen que lleve su tiempo obtener una sentencia firme de divorcio. Entonces, ¿cómo podemos saber cuánto tardaremos en obtenerlo? La respuesta puede tomar varias formas.

La clave de la tardanza: el tipo de divorcio

La duración de un divorcio estará marcada por diversos factores, y lo más realista es asumir que no podemos calcular exactamente la duración del proceso. Pero hay cosas que sí podemos hacer, como orientarnos en base a duraciones aproximadas de divorcios en España. Así como contarte cuáles son esos factores y cómo suelen afectar a la duración de un divorcio.

El primer factor que debemos valorar si hablamos de duración de un divorcio será la vía por la que se vaya a resolver el mismo. En este caso contamos con dos opciones: el mutuo acuerdo o la vía contenciosa.

A nivel genérico, podemos estimar la duración media de un divorcio de mutuo acuerdo en España entre 1 y 3 meses, mientras que si pensamos en la vía contencioso-administrativa, puede alargarse hasta los 12 meses, contemplando un mínimo de unos 8 meses. Pero, ¿por qué esta gran diferencia en los tiempos?

Cuánto tarda en resolverse un divorcio de mutuo acuerdo

La gran diferencia que existe entre un divorcio de mutuo acuerdo y un divorcio contencioso es que, en el primero, ambos cónyuges deciden divorciarse y establecer las condiciones de su divorcio en un acuerdo llamado “convenio regulador”. En el contencioso, sin embargo, la decisión la toma uno de los cónyuges unilateralmente presentando una demanda en el juzgado.

Por ello, la duración del divorcio de mutuo acuerdo viene marcada, principalmente, por el tiempo que se tarden en establecer las condiciones que se reflejarán en el convenio. Esto supondrá un mayor o menor cómputo de tiempo según factores como la presencia de hijos menores en el matrimonio u otros elementos que abordaremos más adelante.

Por su parte, el contencioso implica la presentación de la demanda, en primer lugar. Esta, debe ser primero admitida por el juzgado, lo que ya supone un periodo de tiempo, que dependerá de la agilidad y situación del juzgado en cuestión. Una vez admitida, el otro cónyuge tiene un plazo de hasta 20 días hábiles para contestar, los cuales no empezarán a contar hasta que se produzca la notificación de la misma.

Esta diferencia inicial que ya supone una diferencia de tiempo considerable, da cuenta de que la principal distinción entre ambos procesos es que el contencioso está mucho más pautado al requerir que cada decisión venga marcada por el juzgado tras el estudio de los detalles del caso. Pero veamos este proceso con más detenimiento.

¿Cuánto dura un divorcio contencioso?

Situémonos una vez contestada la demanda. En ese momento empieza el proceso de presentación de pruebas por ambas partes. En un divorcio contencioso, el juez se encuentra con dos partes que están habitualmente enfrentadas.

Eso implica que es la autoridad judicial la que debe marcar o decidir los términos que regularán la situación tras el divorcio. Para ello, debe contar con información y elementos que le permitan poder decidir de la manera más justificada y, en caso de que haya menores, la que más vele por los intereses de los mismos.

Este suele ser uno de los componentes que más demora el proceso judicial de divorcio, ya que es fundamental contar con la información más imparcial y concreta posible para asegurar el mayor bienestar de los hijos en común.

Con este objetivo, en muchos casos se pide un examen psicosocial del núcleo familiar. Este suelen pedirlo las partes implicadas o incluso el mismo juez. Consiste en un análisis por parte de especialistas (psicólogos, trabajadores sociales) en el que se estudia el núcleo familiar concreto.

Estos expertos aportan información desde sus conocimientos enfocada en el objetivo de velar por el interés de los menores. A pesar de ser una prueba que puede aportar información determinante, es cierto que conlleva un retraso que puede alcanzar el año.

En cualquier caso, una vez presentadas las pruebas y los informes pertinentes, como puede ser el psicosocial, el juez determina una fecha para el juicio.

Otros factores que influyen en los tiempos del divorcio

Además de la vía escogida para el divorcio, hay otros factores que influyen en la duración del proceso de divorcio. A continuación exponemos algunos de ellos:

  • La presencia de hijos: Ya lo hemos mencionado y es que resulta uno de los factores más relevantes a la hora de determinar la duración del proceso.

Es habitual y, en muchas ocasiones, necesario que sea así, pues un proceso de divorcio suele afectar de forma determinante la vida de los hijos implicados y hay cuestiones muy importantes a decidir.

  • La disolución económica: Nos referimos aquí al patrimonio y los bienes en común de la pareja. Si bien esta disolución no debe hacerse obligatoriamente en el momento de la presentación de la demanda de divorcio, suele ser lo más oportuno. En esta decisión influirán, pensando en términos temporales, elementos como los contratos prematrimoniales que se hayan o no firmado, entre otros factores.
  • El Juzgado en el que se lleva a cabo el procedimiento: Este suele ser un factor altamente arbitrario, pues no podemos controlar ni decidir ni la elección del juzgado ni la situación o grado de saturación en que este se pueda encontrar a la hora de tramitar nuestra petición de divorcio. Elementos como los tiempos de espera de cada juzgado afectarán los tiempos de nuestro divorcio.

Tiempos orientativos de un divorcio

En España, el Instituto Nacional de Estadística da cuenta en su estudio anual de los procesos de divorcio nos da los datos anuales de la duración de los procedimientos en nuestro país.

Los últimos datos publicados, pertenecientes al año 2019, nos muestran cómo el 76% de los divorcios se resolvió en menos de 3 meses y el 8% tuvieron una duración de más de 1 año. Debemos tener en cuenta que, de ellos, la duración media de los divorcios de mutuo acuerdo fue de 3,2 meses, mientras que la vía contenciosa alcanzó una media de 10,1 meses.

  • De entre los realizados por mutuo acuerdo, el 65,1% de los procedimientos se resolvió en menos de 3 meses, y el 23,1% en un periodo de 3 a 5 meses.
  • Por su parte, en los procesos contenciosos, el 42,3% se resolvió en un periodo de 6 a 11 meses, y el 26,8% en 1 año o más.

Sumado a lo dicho, lo más importante es partir de que un divorcio no tiene una duración preestablecida y que siempre debemos valorar la posibilidad de que diferentes acciones, decisiones o cambios en la voluntad o intereses de las partes pueden afectar su llegada a término.

Para abordarlo con el mayor grado de conocimiento posible, lo más adecuado siempre es consultar y contar con un abogado especializado en divorcios y derecho matrimonial que nos vaya concretando e informando del punto de nuestro proceso, lo que aún nos queda por recorrer, y las posibles situaciones que pueden darse.

Los profesionales son, al fin y al cabo, los expertos que mejor van a conocer nuestro caso concreto y, por tanto, quienes más detalladamente podrán informarnos de su duración esperada.